TUMORES BENIGNOS DE OVARIO.

¿Qué son los tumores benignos de ovario?

Los crecimientos benignos en los ovarios se dividen en Quistes funcionales y tumores

Los quistes ováricos Funcionales son cavidades llenas de líquido que se forman en el interior o sobre la superficie de un ovario. Estos quistes son relativamente frecuentes. Y pueden ser:

Quistes Foliculares: Se forman cuando un óvulo se está desarrollando dentro de un folículo

Quistes de cuerpo lúteo: Se forman después de la ovulación, ocurre cuando el folículo que ya liberó al óvulo se llena con líquido.

La gran mayoría mide entre 1.5 y 5 cm, y suelen desaparecer por si solos en el transcurso de unos días o semanas. No requieren ningún tratamiento. Sin embargo, en ocasiones los quistes de cuerpo lúteo pueden romperse y liberar liquido y/o sangre a la cavidad abdominal lo que puede ocasionar dolor.

 

Los tumores benignos son crecimientos no Funcionales, que suelen tener un crecimiento lento y principalmente encontramos:

Cistoadenomas: están  llenos de líquido, se desarrollan en la superficie del ovario y contienen parte del tejido de las glándulas ováricas.

Teratomas: se desarrollan a partir de células Germinales (son las que forman todo tipo de tejido en el cuerpo), por lo que pueden contener grasa, cabellos, glándulas, piel, y/o dientes.

Endometriomas: Se forman a partir de tejido endometrial que se implanta en la superficie del ovario. Está relacionado con dolor, y se encuentra en el 17 al 44% de las mujeres que padecen endometriosis.

 

¿Qué síntomas producen los tumores benignos de ovario?

 

La mayoría de los quistes y tumores benignos no producen ningún síntoma, aunque algunos se asocian a dolor o sensación de pesantez en la pelvis. Algunas mujeres refieren dolor o incomodidad al tener relaciones sexuales; y en algunos casos puede presentarse alteraciones en los ciclos menstruales, desde ciclos irregulares, hasta sangrados abundantes.

El dolor intenso y súbito, es mucho menos frecuente y suele relacionarse a un quiste o masa de gran tamaño que ha provocado la torsión del ovario.

 

¿Cómo se diagnostica un Quiste o tumor de ovario?

La mayoría de los quistes, al ser asintomáticos, se detectan en un examen pélvico de rutina durante la revisión ginecológica.

Cuando se tiene la sospecha se realiza un ultrasonido, idealmente por vía vaginal para confirmar el diagnóstico. En este examen se puede determinar las características de la lesión, si es quística o sólida; su tamaño, si esta presente en uno o o en ambos ovarios; y si hay algún otro dato como líquido libre en la cavidad.

Como parte del protocolo de estudio se pueden pedir estudios de sangre, llamados marcadores tumorales, éstos se ven aumentados en casos de cáncer de ovario, por lo que ayudan al proceso de diagnóstico.

 

¿Cuál es el tratamiento de los quistes y tumores de ovario?

 

Debido a que la mayoría de los quistes menores de 5 cm serán quistes funcionales, y pueden desaparecer sin tratamiento, se realizan ultrasonidos periódicos de control para su monitoreo. En el caso de los quistes que midan más de 5 cm y que no hayan desaparecido se realiza una cirugía para extraerlos. Los tumores benignos como Cistoadenomas, endometriomas y teratomas requieren tratamiento quirúrgico.

 

La técnica para retirarlos suele ser conservando el ovario (Cistectomía), o extirpando el ovario completo (Ooforectomía). Esto depende de: El tamaño del tumor, que por sus características no se logre separar del ovario, tumores mayores de 10 cm, o tumores en mujeres después de la menopausia.

 

El procedimiento ya sea Cistectomía u ooforectomía, se puede realizar en la gran Mayoría de los casos por vía laparoscópica. En la cirugía laparoscópica para quistes de ovario se realizan unas incisiones pequeñas en la piel (de 1 cm o menores), con anestesia general, y el tumor se extrae dentro de una bolsa especial a través de una de las aberturas de la piel. Este procedimiento puede ser ambulatorio o de corta estancia (1 sola noche en el hospital), con una excelente recuperación, tanto en cuanto al dolor como estéticamente.

 

Conclusiones:

  • Los tumores benignos de ovarios pueden ser Quistes funcionales, cistoadenomas, endometriomas, teratomas, entre otros.
  • Los quistes funcionales suelen ser menores de 5 cm, y pueden llegar a desaparecer sin tratamiento, aunque requieren seguimiento por ultrasonido
  • Los tumores mayores de 5 cm, teratomas y endometriomas, requieren manejo quirúrgico.
  • La cirugía para un quiste de ovario puede ser Vía Laparoscópica, con una corta estancia hospitalaria y excelente recuperación
  • Ya que la mayoría son asintomáticos, las revisiones ginecológicas de rutina ayudan a su detección oportuna.


Abrir chat